Hay deseo explícito, tensión emocional y escenas íntimas con peso dentro del arco de los personajes.
Jacaranda I | Una primera mirada
Antes de decir que sí, quiero que conozcas el libro
Jacaranda I reúne dos novelas cortas de romance erótico adulto en español. Son historias distintas, pero comparten una misma raíz: mujeres que desean sin volverse pequeñas, hombres que tienen que aprender a rendirse y una intimidad que no existe solo para decorar la trama.
Te dejo aquí la portada, el tono, una sinopsis breve de cada historia y dos fragmentos para que puedas sentir si el libro conversa contigo.
Para saber si conecta contigo
No todas las lectoras buscan la misma intensidad
Por eso prefiero mostrarte primero la atmósfera del libro. No una explicación larga ni una venta agresiva: solo lo suficiente para que sepas si esta lectura te despierta curiosidad.
La sensualidad no está separada del conflicto: toca soledad, poder, miedo, cuidado, elección y hambre de contacto.
Si el libro llega a tus manos, lo que más me interesa es una mirada real: sensible, clara y tuya.
Dentro de Jacaranda I
Dos historias, dos formas de arder
El Fruto de la Discordia
Un dios antiguo inicia una guerra por la ambrosía, una fruta sagrada capaz de hacerlo sentir vivo. Pero al enfrentarse a Frida, una reina de fuego que no puede ser tocada sin quemar, descubre que lo que buscaba no era una fruta, sino una mujer capaz de obligarlo a rendirse.
Atrapados en el Sí
Lex y Nora son secuestrados en Seúl y obligados a casarse bajo amenaza. Lo que empieza como una trampa brutal se transforma, lentamente, en una historia de protección, deseo elegido, familia encontrada y una vida reconstruida después del miedo.
Fragmentos de muestra
Un poco de voz antes de decidir
Elegí dos escenas breves para mostrarte el contraste del volumen: una más mítica y ardiente; otra más íntima, doméstica y emocional.
Drake y Frida en las aguas termales
Drake la encontró flotando en las aguas termales, como si el destino hubiera trazado este momento desde el principio de los tiempos. Se detuvo en la sombra de una roca, permitiéndose el lujo de observarla sin ser visto. El vapor ascendía en espirales perezosas alrededor de su cuerpo sumergido, y la luz de la luna dibujaba destellos plateados sobre el agua y su piel.
Había algo profundamente sagrado en aquella imagen: la mujer de fuego entregada al agua, la guerrera descansando de sus batallas. Por primera vez en siglos, Drake sintió una reverencia que creía olvidada.
Frida giró rápido. Lo vio. Drake.
—¿Qué haces aquí?
Drake no respondió de inmediato. Solo la miró. Como si estuviera memorizando cada detalle.
—Quería verte —dijo finalmente. Su voz era baja. Ronca. —Necesitaba verte.
—¿Para qué?
—He perseguido la ambrosía durante siglos... pero creo que me equivoqué todo este tiempo sobre lo que realmente deseaba encontrar. Tú no eres un premio que se busca. Eres la pregunta que no sabía que necesitaba responder.
—No soy un fruto que puedas arrancar a tu antojo.
—No he venido a arrancar nada, Frida. He venido a descubrir si es posible que un dios se rinda ante algo más poderoso que él mismo.
Nora y Lex en Nueva York
Sam está completamente calmado. Sus ojitos cerrados. Su puño diminuto aferrado al dedo de Nora. Con cuidado, ella lo acuesta en la cuna, acaricia su cabecita —ese gesto tan simple que hace que algo se apriete en mi pecho— y se gira.
—Lo siento —susurra—. No quería despertarte.
—No lo hiciste. Mi voz sale más ronca de lo normal. Gracias por cuidarlo.
Nuestros ojos se encuentran en la penumbra.
Hay algo en el aire que cambia. No es solo gratitud. Es algo que ninguno de los dos puede nombrar pero que ambos sentimos como un peso físico entre nosotros.
—Tienes un don con él —le digo.
Ella sonríe, y esa sonrisa hace que se me olvide que estamos en mi casa, en un pasillo, a las cinco de la mañana.
—Siempre me han gustado los niños. Y Sam es especial.
Nos quedamos en silencio. Más cerca de lo que hemos estado en días. Puedo escuchar su respiración. Puedo contar los segundos entre cada inhalación.
Su nombre sale como una pregunta que no sé formular. Ella da un paso hacia mí. O tal vez lo doy yo. Tal vez los dos al mismo tiempo.
Nuestros labios se encuentran. Este beso no tiene nada que ver con aquel en Seúl, aquel que nos arrancaron, aquel que fue una obligación disfrazada de estrategia de supervivencia. Este beso es una elección.
Notas de contenido
Romance erótico adulto, escenas explícitas, guerra fantástica, secuestro, coerción, matrimonio forzado, amenaza a un bebé, trauma y recuperación emocional. La historia de Nora y Lex reconstruye la intimidad desde la elección posterior, no desde la coerción.
Qué tipo de mirada busco
Una lectura honesta, no una reacción fabricada. Si algo funciona, quiero saberlo; si algo no conecta, también. Me importa más una lectora presente que una respuesta perfecta.
Si te interesa
Si algo te llama, me encantará saberlo
Si después de leer esta página sientes que Jacaranda I podría conectar contigo, puedes responderme el mensaje con total libertad. Y si ya sabes que te interesa recibir el ARC, puedes dejarme tus datos para enviártelo.
Quiero recibir el ARC